Por Antonio Luis Asencio Dieguez
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9 de abril de 2026
El enfoque de Reiki con el que trabajo: práctica, claridad y evolución consciente Cuando una persona se acerca por primera vez a Reiki, es bastante habitual que se encuentre con muchas formas distintas de entenderlo y enseñarlo. Y eso, lejos de ayudar, muchas veces genera más dudas que claridad. Porque al final surge la pregunta importante: ¿qué es realmente Reiki y cómo se trabaja de forma coherente? Por eso, creo que es necesario explicar desde qué enfoque trabajo y cómo transmito Reiki en mis formaciones. Un camino basado en la experiencia Mi recorrido en Reiki comenzó hace más de dos décadas, cuando todavía no tenía la difusión que tiene hoy. Durante este tiempo he pasado por diferentes escuelas, líneas y enfoques. Algunos me aportaron mucho, otros no tanto. Y con los años, lo que he ido haciendo es algo bastante sencillo: quedarme con lo que funciona de verdad y soltar lo que no tenía una base clara. Para mí, nunca ha sido una cuestión de acumular títulos, sino de ir afinando la práctica hasta que tenga sentido. Una comprensión que nace de la práctica real El enfoque con el que trabajo no nace solo de lo que me enseñaron, sino de lo que he podido comprobar. Años trabajando con alumnos, con pacientes, observando, ajustando… viendo qué ocurre realmente cuando aplicas Reiki. Ahí es donde empiezas a entender qué tiene valor y qué necesita revisarse. En ese proceso también fue muy importante mi primera maestra de Reiki, que venía de la Medicina Tradicional China y del trabajo energético. Gracias a ella, desde el principio tuve una visión más estructurada de la energía, no tan difusa como suele enseñarse en otros contextos. Con el tiempo, al entrar en la Federación Europea de Reiki Profesional, lo que encontré fue algo curioso: muchas de esas cosas que yo ya había ido comprobando, allí estaban desarrolladas, ordenadas y con una base más sólida. Además, con una integración clara de conceptos del taoísmo, del trabajo interno y de otras tradiciones que, en realidad, también forman parte del contexto del que surgió Reiki. Una base estructurada, pero viva En mis formaciones utilizo el material de la Federación Europea de Reiki Profesional, porque aporta una estructura clara y bien organizada. Pero hay algo importante: la Federación no es una sola persona ni una idea cerrada. Es un grupo de maestros y profesionales que están en continuo trabajo, aportando experiencia, revisando, investigando… y eso hace que el sistema no esté congelado, sino en evolución constante. A esto se suma mi propio recorrido, incluyendo las siete maestrías que he realizado, que me han permitido experimentar y contrastar diferentes formas de trabajar Reiki. De ahí surge una integración donde están presentes: Reiki Tradicional Japonés (Komyo Reiki Kai) Reiki Usui Tibetano Bioenergética aplicada Principios del Taoísmo (Yin-Yang, equilibrio, dinámica energética) Y otros elementos que se han ido incorporando con sentido No se trata de mezclar por mezclar, sino de que todo encaje. Qué es la energía Reiki (y por qué es importante entenderla). Aquí es donde empiezan muchas de las diferencias entre escuelas. En muchos casos, la energía Reiki se explica de forma muy general: energía universal, energía del amor… conceptos que suenan bien, pero que no ayudan demasiado a comprender lo que estás haciendo. En mi enfoque, intento que esto sea más claro. No se trata solo de “usar energía”, sino de entender cómo funciona, cómo se manifiesta y cómo interactúa con el sistema energético de la persona. Cuando esto se comprende, la práctica cambia completamente. El papel de los símbolos Los símbolos forman parte de la enseñanza de Reiki, especialmente en su desarrollo en Occidente. En mis cursos se enseñan, se explican y se trabajan. Tanto los tradicionales como otros que pueden aparecer dentro de la práctica. Pero hay un matiz importante. Desde la experiencia, se observa que los símbolos ayudan mucho en una primera fase: ordenan, enfocan y facilitan el aprendizaje. El problema aparece cuando se convierten en algo imprescindible. Por eso, en este enfoque: Se enseñan los símbolos Se entiende su significado Pero se desarrolla también la capacidad de trabajar directamente con la energía Con el tiempo, la práctica se vuelve más natural, más directa y menos dependiente. Y en ese sentido, el símbolo deja de ser el centro para convertirse en una herramienta más dentro del proceso. Reiki como práctica Reiki no es algo que se entienda solo leyendo o escuchando. Se entiende practicando. Durante la formación, el alumno aprende a: Percibir la energía Desarrollar sensibilidad en las manos Aplicar Reiki con criterio Integrarlo en su día a día Ahí es donde realmente empieza el aprendizaje. Simplicidad y eficacia. Con los años he visto algo muy claro: cuando el trabajo se simplifica, funciona mejor. Por eso, el enfoque que transmito busca: Evitar técnicas innecesarias Dar sentido a lo que se hace Que el alumno gane autonomía Mantener claridad en todo el proceso Reiki no necesita ser complicado para ser profundo. Desarrollo personal: la base de todo. Más allá de la técnica, Reiki es un camino. Y ese camino pasa por uno mismo. Por eso, en las formaciones se trabaja también: La observación interna La gestión emocional La coherencia personal La responsabilidad sobre el propio proceso Sin esto, Reiki se queda en algo superficial. Con esto, cambia completamente. Un Reiki con los pies en la tierra. El enfoque con el que trabajo busca algo muy concreto: equilibrio. Profundidad, sí. Pero sin perder el sentido común. Reiki puede aportar bienestar, claridad y equilibrio, pero siempre desde una base realista y bien integrada con el resto de la vida. Conclusión. El Reiki que enseño no busca impresionar ni adornarse. Busca funcionar. Es un Reiki claro, estructurado y práctico. Un Reiki que se experimenta, se entiende y se integra. 👉 Si quieres iniciarte en este camino, puedes comenzar con el Curso de Reiki Nivel 1 (Shoden) 👉 Y si buscas una formación más profunda y orientada al ámbito terapéutico, puedes continuar con la formación de Terapeuta Profesional de Reiki